martes, 14 de julio de 2015

CRONICA EVENTO COLECCION BETA COQUETA

 
CRONICA EVENTO #ColecciónBetaCoqueta
 
 
Ayer día 13 de julio, se celebró el evento realizado por el equipo SUMA. Presentando la Colección Beta Coqueta, junto a Elisabet Benavet y sus dos chicas que componen la colección: Sara Ballarín y Cristina González, dos chicas que tuve el placer de conocer y que por su sencillez y carisma, espero que todo les vaya muy bien junto a SUMA y en el mundo literario.
 
 
 
SARA BALLARIN
 
¿Qué sucedería si tus deseos más íntimos cayeran en manos de un atractivo desconocido?
Alocada, atolondrada, sexy e impulsiva... Paula es una decoradora que vive en Barcelona y que trata de empezar de nuevo. Necesita recomponerse después de una difícil ruptura amorosa. Pero un despiste tonto -deja olvidado en una cafetería su cuaderno, en el que apunta además de ideas para un futuro libro sus experiencias- cambiará su vida por completo y le hará volver a sentir el deseo y la atracción. Junto a sus inseparables amigos, Nero y Vera, Paula descubrirá el amor, la pasión y los giros inesperados del destino.


 
 
 
 
 
 
 
CRISTINA GONZALEZ
 
Un chico misterioso, una oficina, un chat y unas ganas locas de gritar «¡te quiero!»
Kate Collison, una soltera muy peculiar, acaba de ser contratada como desarrolladora de software en una empresa. En su primer día de trabajo conoce a Simon Littman, su compañero, un chico medio idiotizado, con una timidez que roza lo enfermizo e incapaz de decir "hola" por las mañanas. Un poco idiota, sí; pero muy guapo y atractivo, y pronto se convertirá para Kate en algo parecido a una obsesión. En su mente de mujer soltera, joven e informática idea un plan que tiene como punto de partida un diario escrito en Word que determinará su futuro.
Y tú ¿qué harías para conquistar a un chico? Lee y disfruta.
 
 
 
Dar las gracias al equipo SUMA por tal magnifico evento en el Hotel Miguel Ángel de Madrid y poder disfrutar en los jardines de tal edificio con el acompañamiento de Oscar Martínez de los 40 principales (Mr Coqueto) pinchando canciones y haciendo de una velada increíble.
 
 
 
Tal concentración se produjo como ya he comentado, ayer lunes a las 19.00 h, en donde con anterioridad al evento los blogger pudieron tener una charla más intima con las escritoras (que a mi me tomo por sorpresa, pero que disfrute con gusto).
 
 
 
 
Después se paso a los jardines, disfrutando de los refrigerios y las bandejas de canapés que camareros iban otorgándo a cada invitado del evento, con mucho calor (eso sí) pero las risas y el buen acompañamiento hizo que todo se disfrutara muchísimo.
 
Por último, hubo sorteos por parte de Chal y Pimienta, Dresseos, Elenitos, My Scheider Madrid, Surania y Wahanda, donde se pudo participar y ganar prendas o joyas de colección, además de retransmitir todo el evento vía web y en Periscope por Cuore.
 
 
 
Una gran tarde de risas, amigos y sobretodo de novela romántica que es lo que a nosotr@s nos gusta.
 
 
 
 
 
 
 

jueves, 2 de julio de 2015

Empujada al pasado - Nina Hart

Empujada al pasado

Era una fría mañana de invierno. Me estiré bajo las mantas, me desperecé, miré el reloj y vi que, efectivamente, otro día más llegaba tarde. Suspiré y me levanté corriendo en dirección a la ducha.
Me aseguré de que el agua estaba templada y me metí bajo el chorro de agua de la ducha. Una vez dentro, me enjaboné, me aclaré y me lavé el pelo a toda prisa.
Después de salir de la ducha, secarme con la toalla todo lo rápido que pude y vestirme con lo primero que encontré, me puse las deportivas y salí de casa.
Bajé los escalones y llegué a la calle. Una vez allí, procuré apresurarme un poco más y fui andando a marcha rápida hacia la universidad.
Mientras iba absorta en mis cosas; deberes, algunas cosas del trabajo y preguntándome si debería esconderme en la biblioteca de la universidad o enfrentarme a las miradas mortales de mi profesor de Lengua, alguien que pasó por mi lado me dio un empujón en el hombro y, gracias a Dios, solo me hizo tambalearme hacia un lado.
Después de tocarme el hombro que se había llevado el impacto de una persona con unas prisas fuera de lo común, me descubrí dirigiendo la vista hacia atrás y lo único que vi fue una espalda que me hizo abrir desmesuradamente los ojos adornada con un abrigo negro. Por Dios, si aquel era el cabrón que me había hecho tambalearme del empujón, poseedor de una espalda como no había visto ninguna igual, lo que me extrañaba es no haberme caído al suelo después de semejante placaje.
Con gran esfuerzo me obligué a dejar de mirar aquel cuerpo que se alejaba engullido por la multitud y a mirar hacia adelante, o esta vez sí que me caería de verdad y no quedaría solo en un susto.
Después de andar unos cuantos minutos más hacia la universidad, por fin llegué.
Recorrí los pasillos a toda prisa, me encaminé hacia el aula y procuré entrar sin armar mucho revuelo. Después de abrir la puerta, lentamente me fui hacia el primer sitio libre que me encontré.

miércoles, 1 de julio de 2015

Un viaje inesperado - Neus Trinidad



UN VIAJE INESPERADO

Era veintidós de diciembre, el día del sorteo de la lotería nacional y nuestro último día de trabajo, nos faltaba tan solo veinticuatro horas para comenzar las vacaciones, con mis tres chicas de oro. Trabajábamos todas juntas y teníamos un calendario en la oficina donde íbamos contando la marcha atrás para empezar nuestras locas vacaciones navideñas, pero este año era distinto a los demás, no era como los anteriores; normalmente cuando llegaba este día lo teníamos todo programada. Este año por una serie de problemas personales de Karen, no lo habíamos organizado aún, porque si no nos íbamos las cuatro juntas, habíamos decidido no ir, ya que era nuestro ritual de cada año.

Cuando llegamos al trabajo ese día, nos fuimos las cuatro a la sala de descanso a tomarnos nuestra dosis de cafeína matutina y de azúcar con unos donuts, que Miguel, el supervisor de nuestra planta, nos tenía preparados cada mañana, era un amor de chico, a mí me tenía bien enamorada, alguna vez que otra nos habíamos liado en el almacén de la oficina, pero nunca habíamos llegado a más porque yo nunca había querido dar el paso de tener una relación estable, no había olvidado a cierta persona del pasado. Seguía teniendo esa espinita clavada, pensando que algún día, en cualquier sitio, nos volveríamos a  reencontrar. Pero Miguel día a día insistía en que diéramos un paso más, que nuestra relación no se quedara  en simples encuentros de sexo en el almacén.